La humildad es la fuerza

Ashampoo_Snap_2014.02.28_08h58m31s_003_Reyna Valladares, originaria de Danli, El Paraíso, con 42 años de edad, es ahora una empresaria que restauró su vida, una mujer luchadora que cada día ilumina su camino con una sonrisa.

“Procedo de una familia humilde, viví dentro de las familias pobres, no pude estudiar; desde el momento que salí de mi primaria, le ayudaba a una tía en una refresquería; a los 14 años saqué el curso de costura y a los 15 años ya trabajaba, le ayudaba a mi mamá, terminé mi ciclo común por la noche, pero por cuestiones de inmadurez no seguí estudiando, a los 19 años me casé, tuve a mi primer hijo a los 20 años, costuraba en mi casa. Mi esposo trabajaba en el área rural y me tocó irme para allá y ahí las personas casi no mandan a hacer ropa, después, cuando tuve mi segunda niña, nos venimos para Danlí, yo continué con la costura en otro barrio y me tocó hacer clientela nueva. Toda la vida me he dedicado a la costura pero dedicándole tiempo a mi familia”.

 

Siempre salí adelante

Reynita desafió su destino y se comprometió a luchar por su familia. “Conocí a mi esposo en el colegio, primero nos juntamos y después nos casamos por lo civil, los dos éramos jóvenes, pero siempre fui una mujer centrada y madura, fue bien difícil para mí porque mi primer embarazo me tocó sufrir bastante, cuando tenía siete meses de embarazo el niño iba a nacer prematuro pero una doctora me inyectó un tratamiento para detenerlo porque pensó que era amenaza de aborto y fue peor. Otra doctora me revisó mejor y me dijo: – vas a tener que resignarte, este niño no lo va a lograr, tiene mucho tiempo de estar detenido; el niño estuvo doce horas detenido y estaba asfixiado, no podía nacer debido al medicamento, gracias al Señor, nació, se pasó de fuerte. Cuando tuvo ocho meses detecté que era bien débil, se me iba para atrás, todos los nervios del lado derecho los tenía muertos, fue una lucha grande de 18 años ir a Tegucigalpa a que lo vieran en Teletón, Hospital Escuela y San Felipe, porque él tenía pérdida de equilibrio y se caía… Hoy gracias a Dios es un joven de 22 años, es bien  activo y sociable, gracias al Señor yo tuve esa fuerza de siempre sacarlo adelante; cuando él saco su primaria le costó mucho porque tenía problemas de aprendizaje, ahora él vive sacando diplomados en derechos humanos y hace poco obtuvo un promotorado en discapacidad”

 

La pobreza del hondureño es mental

A Reyna ningún momento triste pudo verle caer. “Hubo un tiempo que me sentía desanimada, estaba deprimida porque el papá de mis hijos me daba demasiados problemas, para tener mi mente ocupada yo costuraba, los clientes llegan y no se puede decir que no, la ventaja de trabajar en la casa es que se le puede dedicar tiempo a los hijos y al trabajo, aunque la demanda era bien poca. A raíz de esa depresión decidí sacar un promotorado en Visión Mundial como voluntaria y hasta el día de hoy soy miembro de la junta regional, ahí tuve un cambio en mi autoestima, antes yo me sentía cohibida, era una persona tímida, pero después tuve esa transformación humana porque ahí nos decían que la pobreza del hondureño  es mental,  entonces, a partir de ahí se me hace más fácil relacionarme con la gente”.

“Cuando llega la UDEL, visitaron colonias y preguntaron quienes se dedicaban a la costura, nunca imaginé que era para organizarnos, nos querían convertir en micro empresarias y ¡sí! Se miraba bien difícil, éramos como 100 personas al principio, yo siempre iba a las reuniones y miraba como la gente se iba retirando, cuando se hizo la directiva empezamos a hacer actividades para recolectar fondos para la personería jurídica hasta que la obtuvimos. Todo un año estuvimos en capacitaciones y en enero del 2011 comenzamos a trabajar, una escuela nos hizo un pedido de 600 buzos, pero no teníamos dinero para comprar los materiales, empezamos a visitar bancos, nos ponían tantos obstáculos con procesos largos y los buzos eran urgentes, entonces Auxilio Mundial nos facilitó el primer préstamo de treinta mil Lempiras, nos comprometimos a pagarlo en grupo ya que ese iba a ser el capital semilla, se compró el material y empezamos a trabajar, a entregar el producto, pero no mirábamos mucha ganancia, solamente era un sueldo de 125 lempiras diarios y aparte de eso cada una pagando el préstamo y como no se había firmado contrato con la escuela, ellos querían pagarnos hasta que se entregara todo, pagábamos quien nos bordara los buzos, nos salía más caro y recuerdo que tuvimos un problema porque 100 buzos los bordaron mal, le pusieron unas iniciales que no eran de la escuela con la que estábamos trabajando, nos tocó descosturar todos esos buzos y volver a mandar a bordar, nosotras empezamos a pensar en que estamos fallando era la falta de conocimiento”

 

La mini maquila

Ashampoo_Snap_2014.03.04_11h17m32s_002_“Cuando se empieza a hablar de nosotros decían: Hay una mini-maquila que está haciendo buzos; es cuando nos visita de nuevo la UDEL porque nos habían dejado de la mano por un año. La gente se paraba en las puertas del local nos miraban y comentaban ¡vieron que hay una mini maquila! Después de eso, el alcalde decide visitarnos, nos dijo que estábamos trabajando muy bonito; pero ¡si! ya teníamos un año de estar descuidadas y él antes nos había mandado a dormir (entre carcajadas), a partir de ahí empiezan a apoyarnos mejor, la UDEL nos hizo la donación de la máquina sorjeteadora y la plana, que nos han servido de mucho, ya que con esas dos

máquinas nos sentimos con más fuerza, y nos empezaron a contratar más institutos, era poco pero nos pedían”.

 

Hay que apoyar la nuestro

“Cuando la UDEL nos apoyó para participar en la feria –HUMO JAGUAR- llevamos los buzos que estábamos haciendo, ahí fue donde nos dimos a conocer, a mucha gente le llamó la atención, nos decían que era un bonito trabajo el que realizábamos y querían saber dónde estábamos ubicadas, fue un impacto increíble, al día siguiente de la feria la gente ya nos empezó a visitar, a pedirnos precios e información, incluso institutos privados nos decían ¡ya ve, y nosotros mandado a hacer a Tegucigalpa y teniendo aquí! ¡Hay que apoyar lo nuestro! Eso nos ha ido motivando cada día al igual que las capacitaciones que nos ha impartido la UDEL. Recibimos apoyo de Visión

Mundial también, como yo ya conocía gente ahí platiqué con la gerente y gracias al Señor la petición que se les hizo salió con buenos frutos, la falta de la máquina bordadora era una debilidad grande que teníamos”

 

Ahora rendimos mejor

“Las giras de intercambio nos ayudaron tanto porque al principio tuvimos errores por la falta de experiencia y de conocimiento de cómo trabajar en grupo; pero el haber ido a visitar las maquilas y ver cómo trabajan nos ayudó bastante, no teníamos idea de cómo era un trabajo en serie, se rinde mejor, cada quien usa su fortaleza y nos especializamos; quizás mi fortaleza es la debilidad de la otra, también se aprende una de otra, entonces trabajamos en serie y así sale la prenda bien acabada y más rápido. No hemos tenido pérdidas gracias a Dios y cuando se envía ropa fuera de Danlí se envía en transporte y se monitorea vía celular; sin problemas”.

 

Por camino de victoria

Ashampoo_Snap_2014.03.04_11h18m23s_004_“Los beneficios recibidos son muchos, aparte de que nos sentimos atisfechas de poder servir a las personas, nos ayudó a integrarnos a la sociedad, a ser conocidas; y más que todo sentirme bien, sentir que soy capaz de hacer cosas buenas, de satisfacer las necesidades de los clientes con nuestro trabajo. En lo económico yo he sentido que desde el tiempo que trabajo aquí siempre tengo mi dinerito, tengo una hija que está próxima a graduarse de ingeniería y ahora yo también puedo colaborar en esos gastos, antes no podía, todos los gastos los cubría su papá”.

“Antes, lo poco que ganaba sólo podía comprar ropa de cama o cosas pequeñas, ahora yo puedo cubrir gastos de servicios básicos, le compro las medicinas y oxígenadores a mi hijo y ahora ya no se me hace difícil, eso mejoró mi estado de vida y mi baja autoestima ya murió… (Sonriendo). Cuando hay que hacer una negociación todas mis compañeras me tienen confianza y prefieren que vaya yo, cuando toca hacer alguna propuesta, solicitud o perfil de un proyecto yo me encargo, antes de recibir mi promotorado yo hubiera sido incapaz de pasar enfrente a hablar o de negociar, pero ahora donde me toqué hablo (entre risas)”.

“Para mí ha sido un éxito lograr salir adelante, hemos tenido bastante aceptación, aunque al principio no nos conocían ahora somos bien populares, a la gente le encanta venir a vernos, nos dan cumplidos, se quedan asombrados.  Mis vecinas me felicitan, nos dicen que somos exitosas, cada día la gente nos va conociendo más y desean que trabajemos para ellos. Trabajamos de lunes a sábado todo el día, sólo nos queda el domingo para hacer cosas que no se pueden hacer en la semana, A pesar de tanto cansancio siempre gozábamos porque a veces nos quedábamos trabajando hasta la madrugada y el esposo de nuestra compañera Flerida siempre nos iba a dejar a nuestras casas y nos decía -que empresarias estas, trabajando todo el día para irse a sus casas en la paila de un carro- (a carcajadas), pero son sacrificios que valen la pena”.

Mi sueño es ver que esta micro empresa deje de ser “mini maquila” (riéndose) y sea una gran empresa, quizá con una planta bien establecida, poder contratar más personal, una maquinaria industrial, hacer los mejores trabajos. ¡Bueno, los sueños son muchos! ¡Siempre tenemos que ver hacia adelante!

Reyna es una figura de júbilo, un ejemplo más para saber que trabajando duro sí se puede.

 

Para el futuro

“Para mí ha sido un éxito lograr salir adelante, hemos tenido bastante aceptación, aunque al principio no nos conocían ahora somos bien populares, a la gente le encanta venir a vernos, nos dan cumplidos, se quedan asombrados.  Mis vecinas me felicitan, nos dicen que somos exitosas, cada día la gente nos va conociendo más y desean que trabajemos para ellos. Trabajamos de lunes a sábado todo el día, sólo nos queda el domingo para hacer cosas que no se pueden hacer en la semana… A pesar de tanto cansancio siempre gozábamos porque a veces nos quedábamos trabajando hasta la madrugada y el esposo de nuestra compañera Flerida siempre nos iba a dejar a nuestras casas y nos decía -que empresarias estas, trabajando todo el día para irse a sus casas en la paila de un carro- (a carcajadas), pero son sacrificios que valen la pena”.

Mi sueño es ver que esta microempresa deje de ser “mini maquila” (riéndose) y sea una gran empresa, quizá con una planta bien establecida, poder contratar más personal, una maquinaria industrial, hacer los mejores trabajos… ¡Bueno, los sueños son muchos! ¡Siempre tenemos que ver hacia adelante! Reyna es una figura de júbilo, un ejemplo más para saber que trabajando duro sí se puede. Mi sueño es ver que esta microempresa deje de ser “mini maquila” (riéndose) y sea una gran empresa, quizá con una planta bien establecida, poder contratar más personal, una maquinaria industrial, hacer los mejores trabajos… ¡Bueno, los sueños son muchos! ¡Siempre tenemos que ver hacia adelante! Reyna es una figura de júbilo, un ejemplo más para saber que trabajando duro sí se puede.

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