Comienzo dificil, Victorioso final

Ashampoo_Snap_2014.02.28_12h24m14s_017_Liliana Larios originaria de El Paraíso, con 35 años de edad es ahora una dama empresaria que con la dirección de Dios y con sus esfuerzos ha logrado todo lo que ahora es.

¡Realizando Mis Sueños!

Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico swisscontact PyMerural Municipalidad de Danlí Unidad de Desarrollo Económico Local

“Crecí en una familia humilde y con escasos recursos económicos, debido a esta situación fue muy difícil seguir estudiando mamá tenía dos negocios uno de alfarería y otro de repostería, somos 10 hermanos, los mayores le ayudábamos en el negocio y con el dinero que nos generaban manteníamos la casa cubriendo los gastos más importantes, después de un tiempo mamá falleció fue bien difícil para nosotros porque nos sentíamos solos, desanimados y desconcertados, antes teníamos la idea de graduarnos; pero la muerte de nuestra madre nos vino a afectar siendo una de las mayores razones por la cual dejamos de estudiar para trabajar y poder sacar adelante a nuestros hermanos. Conocí a mi esposo en el puesto de alfarería, fuimos novios por cuatro años después nos casamos y tuvimos dos hijos; mi esposo trabajaba como motorista y del sueldo de él dependíamos mis hijos y mis hermanos”.

“En tiempos difíciles estoy de pie”.

“Estuve un tiempo triste, desesperada, no sabía qué hacer extrañaba a mi madre teníamos que buscar trabajo sin saber a dónde, todos estábamos desorientados, después que mamá murió las dos hermanas mayores tomamos la responsabilidad de nuestros hermanos fue una etapa difícil porque éramos jóvenes y de hermanas pasamos a ser madres. Ahora mis hermanos ya crecieron, uno ya se graduó y la menor está en segundo de ciclo común de cultura general, ellos que tienen la oportunidad la han aprovechado y esto nos hace saber que nuestro esfuerzo si valió la pena”.

 

“Nos decidimos a seguir adelante por nuestra familia”

Estuvimos un tiempo sin trabajar debido a la perdida de mamá, pero mirando la situación en la que estábamos, retomamos el trabajo para tener otros ingresos económicos en la casa, porque lo que mi esposo ganaba no ajustaba para todos los gastos.” “Recuerdo siempre a mi madre porque nos enseñó algo muy valioso para defendernos en la vida, la alfarería y la repostería” lo cual nos sirvió por que comenzamos de nuevo dispuestas a salir adelante para nuestro bienestar, aunque no fue fácil porque no teníamos el dinero ni el material que necesitábamos, pero Dios es fiel, nos proveyó por medio del esposo de mi hermana el capital y como ya teníamos como empezar nos fuimos con mucha alegría a comprar una estufa de horno de gas para hornear el pan, teníamos una mesita la cual ocupábamos para poner los materiales y desocupamos la sala de mi casa para tener un espacio donde trabajar, y para batir el pan lo hacíamos con la mano por que antes no existían las batidoras. Después con la alfarería no continuamos por qué la venta no era buena, entonces nos dedicamos en lleno a la repostería aunque al inicio no tenía mucha demanda por que no conocían el producto; pero tiempo después fuimos agarrando la clientela, físicamente nos sentíamos agotadas porque se trabajaba más y se vendía menos pero nuestra meta era tener clientes fijos, que el negocio creciera y que hubieran más ingresos para la casa.

Manos extendidas

Ashampoo_Snap_2014.02.28_12h25m39s_018_Cuando llega la UDEL, vino un joven a la colonia a preguntar quienes se dedicaban a la panadería y a la repostería, llegó a la casa y nos dijo de unas capacitaciones que la organización UDEL iba a impartir, pero no imaginé que era para organizar un grupo de todas las personas que nos dedicábamos a estos negocios. La UDEL nos extendió sus manos y nos empezó a ayudar desde el año 2007. Hasta ahora son 5 años de conocimientos en diferentes aspectos, hemos aprendido a organizarnos, administrar y elaborar con cuidado el producto para una mejor calidad y los resultados vistos son excelentes, antes de recibir la ayuda de esta organización apoyada por la cooperación suiza no sabíamos si perdíamos o ganábamos por falta de conocimiento, nos conformábamos con lo que se vendía, pero ahora con las capacitaciones y los conocimientos adquiridos sabemos lo que es una ganancia, obtenemos el precio adecuado le ganamos el 50%, 80% y 90% a cada producto.

Los Budines son los que tienen más demanda, a los que nosotros le llamamos “quequitos” la otra variedad de productos si se nos vende bien gracias a Dios, también producimos pasteles y postres para ocasiones especiales, los clientes los encargan días antes para nosotros cumplir con responsabilidad sus pedidos. Además de la UDEL, recibimos ayuda de otra organización, el PDA Colinas, nos ayudó con un 50% en materiales, nos mandó a imprimir las etiquetas de las bolsas donde empacamos el pan que horneamos y nos dio un horno pequeño; con las capacitaciones que nos han facilitado ahora sabemos utilizar bien estos equipos. Sé que en el corazón de la organización UDEL está el ayudarme con una planta para tener mi repostería y panadería, pero hay una desventaja la casa donde yo vivo no es mía, a mis demás compañeros los han apoyado construyéndoles la planta en sus casas, nosotros no tenemos suficientes ingresos para tener una casa y que UDEL nos construya una planta.  Pienso que uno tiene que cubrirse de paciencia aprovechando el tiempo, tener la fe de que si hay personas que quieren ayudar y valorar lo que ofrecen. Nos han visitado miembros de la UDEL que están interesados en vernos crecer y prosperar a pesar que no somos parientes de ellos quieren que progresemos y que sigamos adelante, agradecemos el apoyo que la UDEL nos ha facilitado y deseamos que Dios bendiga y prospere su labor valiosa.

Nos sentimos satisfechas de poder servir a las personas, “Panadería y repostería Los Pinos” se llama nuestro negoció que con esfuerzo y entusiasmo hemos logrado, en la colonia se sienten orgullosos de tenerlo nos dicen que les gusta el producto y como lo producimos, contamos con el apoyo moral de los vecinos de la colonia y cada día nos esforzamos por darles un buen servicio, ¡nos hacen unos cumplidos que nos motivan para ser a un mejor! ”Me siento feliz por el respaldo de Dios en mi vida que ha permitido que mi producto se venda poniendo gracia en él. Siempre ha estado mi padre con nosotros apoyándonos, nos va a dejar el producto encargado en las pulperías, de las ganancias obtenidas compramos una motocicleta y dimos la mitad de dinero para un carro para tener más facilidad al entregar los pedidos. Mi hermana y yo somos muy unidas, la debilidad mía es la fortaleza de ella, aprendemos la una de la otra y juntas seguimos adelante.

Bendición de lo alto

Ashampoo_Snap_2014.02.28_12h27m14s_019_Los beneficios logrados son muchos; con la ayuda de Dios hemos alcanzado nuestras metas y vamos mejorando día con día, me siento capacitada con una mente abierta y positiva porque aumentó la demanda y la clientela; nos satisface suplir las necesidades de los clientes con nuestro negocio. En lo económico he mirado el cambio ahora mantengo mi dinerito, el alimento no falta en la casa, doy el estudio a mis hijos y ayudo a mi esposo con los servicios básicos, a diferencia de antes que no podía ayudarle, mi esposo cubría todos los gastos de la familia. Al inicio se ganaba poco en la venta de los panes y los postres que producíamos, pero a pesar que no se conocía el producto les gustó y ha tenido una buena aceptación con los clientes, mi familia siempre me ha apoyado y esto me ayuda a seguir adelante con mis metas creyendo en Dios que las lograré, no he pensado en retirarme, mi sueño es tener un negocio grande y familiar…Para mí, mis hijos son mi fuerza y la razón para no rendirme, quiero que ellos crezcan y continúen estudiando hasta graduarse para que no vivan en la pobreza en la que yo crecí. Ahora soy una mujer con mentalidad diferente, me gusta participar en las capaciones, ayudar y opinar cuando es necesario, todos los integrantes del grupo tenemos una buena relación nos tratamos como hermanas y hacemos un buen equipo juntos.

 

Mi vida anhelada

Mi anhelo es ver que este negocio crece y que siempre sea una empresa familiar, contratar más personal, construir mi casa para tener una planta establecida, quiero que mis hijos se gradúen y administren esta empresa, exportar el producto a países vecinos, y tener más demanda en el mercado nacional; “son muchos más los sueños que deseo, mi lema es que Dios me ama” me siento capaz y con fuerzas para recorrer el camino que me queda por delante. Liliana, mujer valiente líder y positiva que en medio de las pruebas está con una sonrisa en su rostro demostrando su capacidad y motivación, ella es un gran ejemplo a seguir.

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